lunes, 24 de junio de 2013

¡Oh amor!
somos humanos;
somos susceptibles
a cambios.

Hoy sé quién eres.
Hoy sé quién soy,
es lo único que
sabemos,
es la única
certeza;
pero el mañana,
el mañana amenaza
con su incertidumbre
y horror a lo que ahora
somos y sentimos.

¡Oh cielo!
Que no cometan nuestros labios
la imprudencia de una promesa
que se pierde en las tinieblas
de una posteridad incierta.

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