jueves, 21 de noviembre de 2013

Todos caminan
 yo también camino
 es lunes y venimos con la saliva amarga
 mejor dicho
 son ellos los que vienen
 a la sombra de no sé cuántos pisos
 millones de mandíbulas
 que mastican su goma
 sin embargo son gente de este mundo
 con todo un corazón bajo el chaleco
 hace treinta y nueve años
 yo no estaba
 tan solo y tan rodeado
 ni podía mirar a las queridas
 de los innumerables ex-sargentos
 de ex-sargentísimo Batista
 que hoy sacan a mear
 sus perros de abolengo
 en las esquinas de la democracia
 hace treinta y nueve años
 allá abajo
 más debajo de lo que hoy se conoce
 como Fidel Castro o como Brasilia
 abrí los ojos y cantaba un gallo
 tiene que haber cantado
 necesito
 un gallo que le cante al Empire State Building
 con toda su pasión
 y la esperanza
 de parecer iguales
 o de serlo
 todos caminan
 yo también camino
 a veces me detengo
 ellos no
 no podrían
 respiro y me siento
 respirar
 eso es bueno
 tengo sed y me cuesta
 diez centavos de dólar
 otro jugo de fruta
 con gusto a Guatemala
 este cumpleaños
 no es
 mi verdadero
 porque este alrededor
 no es
 mi verdadero
 los cumpliré más tarde
 en febrero o en marzo
 con los ojos que siempre me miraron
 las palabras que siempre me dijeron
 con un cielo de ayer sobre mis hombros
 y el corazón deshilachado y terco
 los cumpliré más tarde
 o no los cumplo
 pero éste no es mi verdadero
 todos caminan
 yo también camino
 y cada dos zancadas poderosas
 doy un modesto paso melancólico
 entonces los becarios colombianos
 y los taximetristas andaluces
 y los napolitanos que venden pizza y cantan
 y el mexicano que aprendió a mascar chicles
 y el brasileño de insolente fotómetro
 y la chilena con su amante gringo
 y los puertorriqueños que pasean
 su belicosos miedo colectivo
 miran y reconocen mi renguera
 y ellos también se aflojan un momento
 y dan un solo paso melancólico
 como los autos de la misma marca
 que se hacen una seña con las luces
 nunca estuvo tan lejos
 ese cielo
 nunca estuvo tan lejos
 y tan chico
 un triángulo isósceles nublado
 que ni siquiera es una nube entera
 tengo unas ganas cursis
 dolorosas
 de ver algo de mar
 de sentir como llueve en Andes y Colonia
 de oír a mi mujer diciendo cualquier cosa
 de escuchar las bocinas
 y de putear con eco
 de conseguir un tango
 un pedazo de tango
 tocado por cualquiera
 que no sea Kostelanetz
 pero también es bueno
 sentir alguna vez un poco de ternura
 hacia este chorro enorme
 poderoso
 indefenso
 de humanidad dócilmente apurada
 con la cruz del confort sobre su frente
 un poco de imprevista ternura sin raíces
 digamos por ejemplo hacia una madre equis
 que ayer en el zoológico de Central Park
 le decía a su niño con preciosa nostalgia
 look Johnny this is a cow
 porque claro
 no hay vacas entre los rascacielos
 y otro poco de fe
 que es mi único folklore
 para agitar como un pañuelo blanco
 cuando pasen o simplemente canten
 las tres clases de seres más vivos de este Norte
 quiero decir los negros
 las negras
 los negritos
 todos caminan
 pero yo
 me he sentado
 un yanqui de doce años me lustra los zapatos
 él no sabe que hoy es mi cumpleaños
 ni siquiera que no es mi verdadero
 por mi costado pasan todos ellos
 aaso yo podría ser un dios provisorio
 que contemplara inerme su rebaño
 o podría ser un héroe más provisorio aún
 y disfrutar mis trece minutos estatuarios
 pero todo está claro
 y es más dulce
 más útil
 sobre todo más dulce
 reconocer que el tiempo está pasando
 que está pasando el tiempo y hace ruido
 y sentirse de una vez para siempre
 olvidado y tranquilo
 como un cero a la izquierda.

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