jueves, 30 de abril de 2015

SABER PERDONAR.

Uno de los mejores índices para medir el amor es el perdón, el rechazo a guardar agravios o a dar vueltas una y otra vez a lo que desune. La mayoría de las veces se tratará de cuestiones intrascendentes, en otras ocasiones los agravios se deberán a valoraciones excesivamente subjetivas... En cualquier caso el saber perdonar connota siempre la calidad del verdadero amor.

Por eso el examen frecuente –mejor diario— sobre la manera de vivir este aspecto no puede faltar a la hora de valorar la autenticidad del trato conyugal. Cuántas veces se ha sabido pedir perdón; cuántas se ha perdonado a la primera –o mejor, aún se ha adelantado uno a poner cariño antes de que le pidan perdón—; cómo se reacciona ante un desacuerdo del cónyuge –si se sabe ceder en lo intrascendente, si se sabe escuchar—; cuántas veces se ha rectificado una opinión, pues la pretensión de tener siempre la razón o de ser el único capaz de juzgar acertadamente la realidad es pura soberbia: son preguntas que, de una u otra forma, indican la disposición que se tiene y cómo se vive este aspecto del amor. Y difícilmente se puede esto tan fundamental si estas preguntas no entran en el examen de conciencia y en la confesión sacramental.

sábado, 25 de abril de 2015

EDUCAR EN LA ADVERSIDAD.

El Doctor en Medicina por la Universidad de Navarra y especialista en Psiquiatría Fernando Sarráis ha ofrecido, en la jornada de talleres del 37 Congreso de APAS de Fomento (FEPACE), sus claves para “Educar a los hijos en la adversidad”.

1. “El mejor educador es el ejemplo”. Si queremos que alguien a quien tenemos la responsabilidad de educar aprenda algo, debemos hacerlo nosotros delante de ellos con la mayor frecuencia posible. A veces, hacemos odioso aprender por un exceso de repetición oral de lo que se debe aprender.

2. “El que algo quiere algo le cuesta”. La buena educación ha de costar a las dos partes: formador y formado. No se debe tener miedo a hacer sufrir al educar, siempre que se quiera a la personas a educar, pues el cariño impide pasar la frontera que lleva a producir un trauma psicológico.

3. Enseñar en Libertad. En la educación de una personalidad madura es de capital importancia enseñar a ser libre, con la responsabilidad que supone recibir un premio o castigo como consecuencia de la propia conducta libre. La libertad, junto con hacer el bien, es necesaria para ser feliz en la vida, por ello es necesario no tener miedo a la libertad de la persona educada. El miedo es un gran enemigo de la buena educación, pues supone educar con el corazón (la afectividad) y no con la cabeza (la razón).

4. “Aprender a poner buena cara al mal tiempo”. Uno de los capítulos más difíciles de aprender del libro de la vida es “sufrir con alegría”. Si no se logra este aprendizaje las personas suelen vivir, comportarse y pensar en función de evitar por miedo cualquier sufrimiento. Esto impide que las personas se planteen y aspiren lograr grandes objetivos en la vida, que llena la necesidad de realizarse personalmente y evitar la sensación de insatisfacción crónica que lleva a la infelicidad.

5. Voluntad y constancia. Es necesario plantear modelos atractivos de modos de ser, pues si una persona quiere con fuerza lograr ser de una determinada manera, tendrá la fuerza y la constancia para poner los medios necesarios para lograrlo: “querer es poder”. Por esto es importante que las personas adultas que rodean a un joven en formación sean unos buenos modelos, pues fomentan el afán de emulación o imitación en el joven. (publicado por Vicente Huerta).

jueves, 23 de abril de 2015

“EL AMOR MÁS QUE UN SENTIMIENTO ES UNA HABILIDAD"

Goleman, psicólogo de Harvard, identifica el éxito en la vida con un conjunto de habilidades (Inteligencia emocional) que incluye el conocimiento de uno mismo y de los demás, el autocontrol y la capacidad de motivarse.

Muchas veces el grado de dominio emocional marca la diferencia entre quien lleva una vida equilibrada y quien hace de su vida un fracaso. Cuando conseguimos educar nuestros sentimientos alcanzamos la armonía de nuestras facultades personales.

Cabeza y corazón. ¿qué lugar ocupa el corazón en la vida de las personas? Debe haber un equilibrio entre cabeza y corazón, esto es: hay quen tener un buen corazón guiado por la razón. No bastan los buenos sentimientos: hay que aprender a amar, que es aprender a hacer el bien (“discite benefacere”) y esto supone superar el egoísmo, es decir, ejercitar la voluntad, esforzarse.

Muchas persona toman las decisiones motivadas sólo desde el corazón. Y ciertamente “el corazón tiene cosas que decir, "el corazón tiene razones que la razón no entiende” dice Pascal. Hay que tener .cuidado, hay que educar los sentimientos. Dice Aristóteles: “el hombre bueno no sólo quiere el bien, sino que también se alegra de hacer el bien”. Hay que “acostumbrar al corazón a amar el bien que propone la inteligencia” o de lo contrario la libertad será arrastrada por los sentimientos o por los instintos.

miércoles, 22 de abril de 2015

MIEDO AL FUTURO.

El hombre de hoy se aferra tan firmemente al presente, acaso porque no soporta contemplar el futuro ni mirarle a los ojos. El mero hecho de pensar en él le produce pesadillas. Digámoslo de nuevo: ya no tenemos miedo de que el sol pueda ser vencido por las tinieblas y no salga nunca más. Sin embrago, tememos a la oscuridad que procede del hombre. Con ella hemos descubierto por vez primera la verdadera oscuridad, más temible en este siglo de crueldades de lo que las generaciones anteriores a nosotros pudieran imaginar. Tenemos miedo de que el bien se torne impotente en el mundo, de que paulatinamente deje de tener sentido perseguirlo con verdad, limpieza, justicia y amor. 

Nos inquieta que en el mundo se abra nuevamente paso la ley del más fuerte, que la marcha del mundo dé la razón a los desenfrenados y a los brutales, no a los santos. Vemos que a nuestro alrededor domina el dinero, las bombas, el cinismo de aquellos para quienes no hay nada sagrado. Con cuánta frecuencia nos asalta el temor de que, a la postre carezca por completo de sentido la marcha confusa del mundo, de que, en última instancia la historia universal distinga únicamente entre los necios y los fuertes.

Joseph Ratzinger

martes, 21 de abril de 2015

CLAVES PARA LA FELICIDAD.

1. Retira lo que te impide ser feliz. - En la práctica del día a día lo que más agobia son las culpas y las rabias. Es muy importante aprender a pedir perdón, ser más amable con uno mismo y más tolerante con los errores propios o ajenos. Y entender que lo único que se logra cuando uno se pone de mal genio es agotarse y autodestruirse.

2. Capacidad de agradecimiento. - Cuando se es capaz de agradecer permanentemente, de corazón, se vive en momentos de gozo y al mismo tiempo se siente plenitud. Esta debe ser una estrategia de vida.

3. Aprender a vivir el presente. - Uno no es feliz porque siempre vive de lo que le pasó o de lo que le va a pasar. Es clave vivir el presente, solo importa el aquí y el ahora.

4. No busques la felicidad como objetivo. En esta búsqueda siempre te encontrarás con las frustraciones. Los occidentales generalmente esperamos algo como resultado, pero si uno hace las cosas solo por el gusto de hacerlas, sin esperar nada a cambio, se sentirá mucho mejor.

5. Ten la capacidad de sonreír permanentemente Según la cultura taoísta, si uno mantiene la sonrisa exterior es porque por dentro se está brillando. No se trata de una sonrisa postiza, sino de un estado. Para lograrlo, todas las mañanas toma conciencia de tu cuerpo, cierra los ojos y sonríele.

6. Expresa la alegría. A través de la risa, del afecto, del contacto físico o de lo que quieras.

7. Aprende a servir. No se trata de inscribirse en una ONG o de tener que buscar una obra social, sino de estar en una frecuente intención de servicio con todos los que te rodean.

8. Sér capaz de amar. Que es pensar en el bien de los demás y procurarlo.

9. Ten una capacidad artística. Practica un arte que te genere la posibilidad de disfrutar la acción, sin preocuparte por el resultado. La satisfacción se da por el acto en sí, no por el fin.

10. Medita Meditar es ir al lugar más elevado que podamos acceder como conciencia. La meditación parte del silencio, de relajarse, observar, concentrarse, recordar palabras sabias, y luego meditar.

lunes, 20 de abril de 2015

El tiempo es demasiado lento para aquellos que esperan
Demasiado rapido para aquellos que temen
Demasiado largo para aquellos que sufren
Demasiado corto para aquellos que celebran
PERO PARA AQUELLOS QUE AMAN EL TIEMPO ES ETERNO! ........

jueves, 16 de abril de 2015

FRASES PARA ENAMORADOS.

El papa Francisco numerosas veces se dirigió a los jóvenes y a parejas de novios; en este escrito os recuerdo algunas de las mejores frases del Pontífice sobre el amor:

1. «El verdadero amor es amar y dejarse amar» (Encuentro con los jóvenes, Manila, 18 de enero de 2015).

2. «El amor te abre a las sorpresas, el amor siempre es una sorpresa, porque supone un diálogo entre dos: entre el que ama y el que es amado. Y de Dios decimos que es el Dios de las sorpresas, porque él siempre nos amó primero y nos espera con una sorpresa» (Encuentro con los jóvenes, Manila, 18 de enero de 2015).

3. «Pidamos al Señor que nos haga entender la ley del amor. ¡Qué bueno es tener esta ley! ¡Cuánto bien nos hace amarnos los unos a los otros en contra de todo!» (Encíclica Evangelii Gaudium).

4. «Para llevar adelante una familia es necesario usar tres palabras. Quiero repetirlo, tres palabras: permiso, gracias, y perdón» (Palabras a la familias durante peregrinación la tumba de San Pedro, 26 de octubre de 2013).

5. «El verdadero amor te lleva a quemar la vida, aun a riesgo de quedarte con las manos vacías. Pensemos en san Francisco: dejó todo, murió con las manos vacías, pero con el corazón lleno» (Encuentro con los jóvenes, Manila, 18 de enero de 2015).

6. «El secreto es que el amor es más fuerte que el momento en que se pelea, y por eso aconsejo a los esposos: no terminen el día en que pelearon sin hacer las paces, siempre» (Audiencia General en la Plaza San Pedro, el miércoles 2 de abril de 2014).

7. «Cuántas dificultades en la vida del matrimonio se solucionan si nos tomamos un espacio de sueño. Si nos detenemos y pensamos en el cónyuge, en la cónyuge. Y soñamos con las bondades que tiene, las cosas buenas que tiene. Por eso es muy importante recuperar el amor a través de la ilusión de todos los días. ¡Nunca dejéis de ser novios!» (Encuentro con las familias, Manila, 16 de enero de 2015).

8. «En el Padrenuestro decimos “Danos hoy nuestro pan de cada día”. Los esposos pueden rezar así: “Señor, danos hoy nuestro amor de todos los días... enséñanos a querernos”» (Plaza de San Pedro, 14 de febrero de 2014).

miércoles, 15 de abril de 2015

SABIDURÍA Y ARREPENTIMIENTO.

Arrepentimiento no equivale a autocompasión o remordimiento, sino a conversión, a volver a centrar nuestra vida en la Trinidad. No significa mirar atrás disgustado, sino hacia adelante esperanzado. Ni es mirar hacia abajo a nuestros fallos, sino a lo alto, al amor de Dios. Significa mirar no aquello que no hemos logrado ser, sino a lo que con la gracia divina podemos llegar a ser.Es, entre otras cosas, estar presentes donde estamos, en este punto específico del espacio, en este particular momento de tiempo. Creciendo en vigilancia y en conocimiento de uno mismo, el hombre comienza a adquirir capacidad de juicio y discernimiento: aprende a ver la diferencia entre el bien y el mal, entre lo superfluo y lo esencial; aprende, por tanto, a guardar el propio enemigo. Un aspecto esencial de la guarda del corazón es la lucha con las pasiones: deben purificarse, no matarse; educarse, no erradicarse. A nivel del alma, las pasiones se purifican con la oración, la práctica regular de los sacramentos, la lectura cotidiana de la Sagrada Escritura; alimentando la mente pensando en lo que es bueno y con actos concretos de servicio amoroso a los demás. A nivel corporal, las pasiones se purifican sobre todo con el ayuno y la abstinencia.Control de las pasiones significa que no somos dominados por el egoísmo o los deseos incontrolados y que así llegamos a ser capaces de un verdadero amor.

martes, 14 de abril de 2015

MEJORAR EL LENGUAJE EMOCIONAL.

1. Evita etiquetar a la otra persona. Cuando tenemos que hacer alguna observación a otra persona debemos centrarnos en "lo que hace, en los hechos", no en "lo que el otro es". Etiquetar no ayuda a que la otra persona cambie, sino que contribuye a reforzar sus defensas. Por ejemplo, centrarse en lo que "es" una persona sería en este ejemplo: "Te has vuelto a dejar las llaves en casa. Eres un desastre"; mientras que centrarse en lo que hace, en los hechos, sería: "Te has vuelto a dejar las llaves en casa. Últimamente te olvidas mucho de las cosas".

2. Evita las generalizaciones. Los términos "siempre" y "nunca" raras veces son ciertos y además tienden a formar etiquetas.

3. Elige el lugar y el momento adecuado. Es importante cuidar estos aspectos para establecer una buena comunicación:- El ambiente: el lugar, el ruido, el nivel de intimidad...- Si hemos comenzado una discusión y vemos que se nos escapa de las manos, o que no es el momento apropiado, utilizaremos frases como: "Si no te importa podemos seguir discutiendo esto en otro momento o más tarde".

4. Cuida también la comunicación no verbal. Por lo que tendremos en cuenta:- Que la comunicación verbal vaya acorde con la no verbal. Decir "Ya sabes que te quiero" con cara de fastidio dejará a la otra persona peor que si no se hubiera dicho nada.- Que el contacto visual que mantenemos con el otro sea frecuente, pero no exagerado.

5. No hablar del pasado para sacar a relucir "trapos sucios", esto no sólo no aporta nada provechoso, sino que despierta emociones negativas. Y ya que el pasado no puede cambiarse, hay que tratar de dirigir todas nuestras energías al presente y al futuro.

6. Evita el lenguaje de la amenaza, clara o encubierta; la coacción, el chantaje.

7. Evita el lenguaje del autoritarismo, del despotismo: "¡Desaparece de mi vista!, ¡Basta ya de hablar así!, ¡Lárgate!".

8. Elimina radicalmente las preguntas inquisitivas con el ánimo de obtener informaciones del otro contra su voluntad: ¿por qué?, ¿cuándo?, ¿dónde?, ¿quién?, etc.

9. Aprende a escuchar. Es fundamental la escucha para una buena comunicación, para que tu interlocutor se sienta comprendido. Sin embargo, es fácil caer en algunos errores que evitar al escuchar al otro.

10. Si vamos a hacer una crítica o a pedir explicaciones debemos esperar a estar a solas con nuestro interlocutor.

lunes, 13 de abril de 2015

Nuestro tiempo no es el de los ateos, pero sí el de los idólatras. En efecto, el hombre que vive como si Dios no existiera, al no poder vivir sin religión, acude a dioses suplementarios a los que no deja de ofrecer el incienso de su secreta adoración. Cuando el hombre no adora a Dios, lo reemplaza por ídolos. Hay, pues, que empezar por liberar al hombre de cualquier idolatría mediante la profesión de fe en el único Dios que se ha revelado a lo largo de la historia de la salvación.

domingo, 12 de abril de 2015

SI ES VERDAD que está establecido que los hombres mueren una sola vez, es también verdad que el tesoro de la conciencia, el depósito del bien y del mal, lo lleva el hombre más allá de la frontera de la muerte para que, en presencia de Aquel que es la santidad misma, encuentre la última y definitiva verdad sobre toda su vida: "Después de esto viene el juicio".

sábado, 11 de abril de 2015

¿PARA QUÉ CASARSE?

Muchos sostienen que lo importante en el matrimonio es que nos queramos… y es verdad. Pero precisamente aquí es donde hay que profundizar. Porque para poderse querer al modo matrimonial, a fondo, con auténticas perspectivas de éxito, hay que estar casados.

Esto puede asombrar, pero no es tan extraño. Jacinto Benavente afirmaba que «el amor tiene que ir a la escuela». Y es cierto. Para poder amar hay que aprender y ejercitarse, hacer actos notables de amor: igual que, por ejemplo, hay que templar los músculos para ser un buen atleta. Pero, sobre todo, hay que tener claro que uno se compromete a amar incondicionalmente.

En realidad, y aunque pueda parecer una afirmación muy radical, un hombre y una mujer sólo empiezan a quererse propiamente (del modo esponsal) cuando, tras decidirse y determinarse cada uno a querer, conociendo las características de ese amor conyugal, se lo han prometido mutuamente:

Yo, N, te recibo a ti, N, como esposa y me entrego a ti, y prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y así amarte y respetarte todos los días de mi vida.

De manera que quererse se hace una obligación que ya no depende de nada. Mientras sólo se quiera en tanto y en cuanto estima conveniente seguir queriendo, en esa medida no hay verdadero querer matrimonial. En esa medida ese amor, al no ser incondicional, no sería más que eso, simple conveniencia, consorcio de intereses o afirmación del propio gusto.

viernes, 10 de abril de 2015

Contra la exigencia excesiva intemperancia, el aplicar el palo, caiga el que caiga, contra los que intentan ponernos. un gran peso sobre nuestra espaldas sobre nuestras conciencias, mientras ellos no ponen ni un dedo. Contra los que nos señalan con el dedo diciendo que no somos buenos cristianos, se le podrías decir:

"¿Te sientes depositario del bien y de la verdad absoluta y, por tanto, investido de un título personal o de un derecho a desarraigar el mal a toda costa? Por ese camino no arreglarás nunca nada: ¡sólo por Amor y con Amor!, recordando que el Amor te ha perdonado y te perdona tanto tanto. (cfr. Surco, 824).

EL SILENCIO

EL SILENCIO, la soledad y la meditación, al estar íntimamente interrelacionados son los soportes básicos y esenciales de la vida espiritual, que los padres TIENEN que explicar detalladamente a sus hijos. Sin estos soportes es muy difícil, por no decir imposible, prosperar familiar, religiosa y socialmente. La vida moderna rechaza también estas tres virtudes y valores humanos. Estamos llenos de ruido, de gente por todas partes y en todo momento, no dejando ni un minuto PARA la paz interior, la que únicamente se PUEDE conseguir apoyándose en estos tres soportes. 

El silencio interno es la puerta a la vida interior y se necesita abrirla diariamente, aunque SÓLO sea durante un pequeño periodo de tiempo. Es la actitud que tienen las personas que quieren buscarlo, para encontrarse a si mismos y disfrutar de la soledad, interna o externa y así poder meditar.

Sentencias sobre la virtud del silencio:
1. Adentrarse en la multitud, supone ahogar el clamor del propio silencio.
2. El estremecedor silencio de los que se creen bondadosos, ha impedido que los crímenes contra la humanidad se conozcan y castiguen.
3. El fruto del silencio es la oración. El fruto de la oración es la fe. El fruto de la fe es el amor. El fruto del amor es el servicio. El fruto del servicio es la paz.
4. El silencio bien llevado. PUEDE ser un ruido muy fuerte para otros.
5. El silencio de algunos. ha hecho que parte del mundo se pudra.
6. El silencio del envidioso. ESTÁ lleno de ruidos.
7. El silencio, el patrimonio de los fuertes.
8. El silencio es un argumento difícil de refutar.
9. El silencio es, después de la palabra, el segundo poder del mundo.
10. El silencio no vuelve loco. Lo que vuelve loco es el ruido.
11. El silencio por omisión, es la gran mentira.
12. El silencio puede ser la conversación de las personas que se quieren. Lo importante no es lo que se dicen, sino lo que no es necesario decirse.
13. En el silencio se puede escuchar la voz de Dios.

jueves, 9 de abril de 2015

EL DIOS DE LOS ATEOS.

 El Dios que rechazan los ateos no es el mismo Dios de los católicos.

¿Cuál es exactamente el Dios que refutan los grandes ateos y en qué se diferencia del de los creyentes?

El Dios de los ateos teóricos positivos (los que intentan dar argumentos, más o menos, racionales de la no existencia de Dios) en realidad están negando la existencia del Dios que se causa a sí mismo propuesto por Hegel y Spinoza a raíz de la noción cartesiana de substancia. Esta idea de Dios como “ens causa sui” es rechazada por los filósofos y los teólogos cristianos. Es imposible que nada se cause a sí mismo y, en cualquier caso, no se trata del Dios Amor del cristianismo. Nietzsche y Sartre, por ejemplo conciben a Dios de este modo y, además, lo identifican con la nada, atribuyéndolo a la teología cristiana.

Pero esa identificación la hizo Hegel a raíz de la idea kantiana de cómo elaboraba el entendimiento humano los conceptos. Para el cristianismo Dios no es la nada, sino la máxima riqueza, la plenitud, el ser que tiene todas las perfecciones en grado sumamente perfecto. En fin, el Dios de los cristianos es algo bien distinto al Dios que les atribuyen estos filósofos teóricos del ateísmo.

El filósofo alemán Wilhelm Friedrich Nietzsche decía que “Dios ha muerto”. ¿Está usted de acuerdo con esta afirmación? Desde luego se puede decir que en la cultura occidental su figura ha declinado notoriamente, en relación a los siglos anteriores. Esto es un hecho fácilmente constatable. Es necesario saber de dónde tomó Nietzsche esta expresión y cuál era el significado que le daba. Personalmente estoy de acuerdo con Albert Camus (ateo y Premio Nobel de Literatura en 1957) cuando afirma que: “nada puede desalentar el ansia de divinidad que hay en el corazón del hombre".

miércoles, 1 de abril de 2015

MI FELICIDAD ES LA TUYA.

"Te amo" no es sinónimo de "te poseo", sino que significa "yo soy tú" y "mi felicidad es la tuya" ( Juan Bautista Torelló). Hay relaciones entre personas que dicen amarse que solo existen en el nivel del tener: tienes buenas cualidades, eres joven, guapo, has conseguido cosas; te amo y quiero tenerte. Ese es el amor que no es real, no es amor en el sentido humano. Se trata de un intercambio de favores, afectos, servicios, siempre en ese nivel inferior de tener, es como un intercambio de mercancías: tú me das y yo te doy. Bajo la ley de la oferta y la demanda, en este nivel, el rico será cada vez más y más rico y el más pobre tiene que aferrarse al rico para no sentirse perdido. Si un buen día ese intercambio deja de beneficiar a nadie, se disolverá la relación. La mejor declaración de amor que conozco es la del italiano: "Ti voglio bene". El amor que busca el bien del otro no se mueve en ese nivel del poseer, sino en del ser. y en este sentido es similar a la conexión entre órganos del mismo cuerpo. Cada uno vive de verdad para el otro. Cada uno asume su propio papel personal: sin embargo, ambos dependen uno del otro, la separación significaría la muerte. Por eso la ley de la naturaleza que también pronuncia Jesucristo dice: "Ama al prójimo como a ti mismo". Esto es: has de ser un solo cuerpo con él, él será tu sangre, tu alma, tu vida.
Difícil de comprender.. Pero definitivamente el AMOR NO entiende RAZONES!!!